domingo, 9 de agosto de 2015
Una reconciliación esperada
Este día es muy importante para mi y deseo compartirlo. Llevo más de 25 años buscando la felicidad, la paz interior y la sanación interna, no ha sido fácil.
En el transcurso de mi vida de forma consciente o inconsciente me lastime, me laceré y permití que me hicieran daño. En algunos momentos mis decisiones me llevaron a rincones muy obscuros de los cuales pensaba que no tenía salida.
Fui varias veces a terapia y créanme trabaje muchas cosas importantes, pase y supere muchos estados depresivos, de ira constante, de desilusión, mi valoración en algunos momentos fue nula o casi nula.
Busque la paz en lugares donde no estaba, la aprobación de los demás era la constante en mi vida, y como no llegaba o no era suficiente, me sentía mal conmigo misma, siempre lastimando, siempre buscando el dolor.
Poco a poco trabaje conmigo misma y a mi favor, primero buscando la estabilidad, después la paz, con la paz vino la felicidad, con la felicidad el amor y con el amor la reconciliación.
Se dice fácil pero fueron 25 años de lastimarme, de buscar amor donde no había, aprobación donde no estaba, felicidad momentánea que confundía con estar contenta.
Recuerdo que le decía a mi psicólogo que después de trabajar en mi cambio de actitud y en mi interior que casi estaba ahí, que no podía dar el paso, pero hace unas semanas que empecé a experimentar esa paz y conformidad que viene de uno mismo y para uno mismo.
Es fácil de redactar y un poco difícil de explicar, me siento a gusto conmigo misma aunque se en que me he lastimado, no busco constantemente la aprobación porque se lo que valgo, me reconozco lo que he alcanzado y por lo que he luchado, se que soy una increíble mujer y Mamá.
No me apena que me vean en la calle ni vivo peleada con el mundo, respiro profundamente paz y me lleno de felicidad solo por el hecho de existir.
Ahora creo que el hombre para mi no es cualquiera, debemos estar en la misma frecuencia, por fin se que es lo que quiero y que merezco.
Este es un nuevo camino el que empiezo, ya reconciliada conmigo, ya en paz conmigo, ya sabiendo que soy una triunfadora y que este camino apenas empieza.
Gracias Alicia, me amo y me acepto completamente y profundamente.
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